Cómo Ser Una Mujer Irresistible

El secreto para ser una mujer irresistible está no sólo en verte guapa, sino también en sentirte bien contigo misma.

La atracción es algo muy subjetivo en el que nos llevamos más por nuestros sentimientos, emociones e intuiciones humanas, que por razones lógicas y basadas exclusivamente en si mides 1,80m o no.

Con todo, hay consejos a tener en cuenta si quieres empezar a ser una mujer irresistible y muchos de ellos, aunque basados en el maquillaje y la ropa que lleves, influyen en cómo te sentirás y cómo atraerás a las personas que estén a tu alrededor.

Estamos trabajando en una segunda parte para este artículo, con muchos más consejos que cubrirán los demás lados del ser humano femenino. Nos encantaría leer sus comentarios al respecto y saber qué otros consejos darían ustedes a las chicas que quieren no sólo verse guapas, sino sentirse guapas.

Cómo ser una mujer sexy

Utiliza maquillaje. ¿Creías que un rostro natural es más sexy? En un reciente estudio se reveló que la mayoría de hombres prefieren a las mujeres con maquillaje. Especialmente con los ojos ahumados y lápiz labial intenso en vez de claro.

Haz ejercicio. Aunque no quieras bajar de peso, la fuerza que obtendrás te ayudará a sentirte más sexy e irradiarás a todos con tu nueva confianza. Recuerda que ser una mujer sexy no sólo se trata de cómo te ves, sino de cómo te sientes. Con el ejercicio matarás dos pájaros de un tiro: te verás genial y te sentirás estupenda.

Vístete bien. Deja atrás todo ese rollo acerca de la esclavitud de la moda. Puedes vestirte de forma moderna y elegante sin quemar 3 tarjetas de crédito. Llega un momento en el que el chándal ancho de estar por casa y las camisetas hippy se tienen que acabar. Y tampoco es necesario que tengas que ir de compras cada dos por tres: renueva tu armario con básicos femeninos que puedas usar a menudo sin que te vean como un bicho raro.

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Compra ropa interior sexy. ¿De verdad quieres sentirte sexy mientras llevas la ropa interior de tu abuela? Tira a la basura ese lastre y ve a comprar ropa interior más sexy. Vale, puedes comprar algunas bragas que sean más cómodas, pero tira más hacia Victoria’s Secret y menos al cajón de calzones de la abuela.

como ser una mujer irresistible
Aprende a flirtear. Si los hombres pueden flirtear, ¿por qué no las mujeres? Tienen todo el derecho de hacerlo y además, empezarás a sentirte segura cuando lo hagas con naturalidad. A muchos hombres les gustan las mujeres seguras, el mito de la mujer insegura y vulnerable ha quedado atrás. De todas formas, no tienes que convertirte en un obrero de barrio para flirtear: aprende a hacerlo como una mujer y experimenta con tu encanto femenino. Me viene a la cabeza la imagen de la chica a la que todas en la oficina consideran un poco… [censurado]. Sí, esa a la que miran como una trepadora a base de mostrar escote. ¿Sabes qué? Para muchos hombres ella no es un objeto sexual ni mucho menos: suelen verla como una igual, pero al mismo tiempo están locos por ella. Incluso el chico gay en el despacho adjunto tiene erecciones cuando habla con ella. Es normal: es una mujer absolutamente sexy… y lo sabe.

Siéntete como una diosa sexual. Aunque a algunos hombres les guste las chicas absolutamente inocentes y modositas (cómo odio esa palabra), a muchos otros les va más una mujer que no teme su lado sexual. Ser sexy va de la mano con ser sexual. No es necesario que te conviertas en una devora-hombres, pero aprende a dominar el arte del sexo y la sensualidad femenina. Lee libros sobre flirteo, sobre sexo, no seas púdica.

Cómo ser una mujer feliz

Encuentra tu yo más espiritual y humano. Varias investigaciones (como esta y esta) parecen sugerir que las personas espirituales (aunque no sean religiosas) se sienten más felices con sus vidas. Normalmente, esta espiritualidad lleva a un valor en particular: la compasión. Vivir una vida de compasión hacia los demás seres emocionales del planeta (tanto humanos como animales) te ayudará a ser mucho más feliz. Pregúntaselo a Dalai Lama, a cualquier monje budista, a la Madre Teresa, Gandhi o a Jesús. ¿Nombres menos relacionados con la religión? Qué tal Martin Luther King, Jane Goodall, La Princesa Diana de Gales o Bill Gates.

En el siguiente vídeo, el genetista molecular y monje budista Matthieu Ricard (el hombre más feliz del mundo, según la ciencia) nos habla con humor acerca de los hábitos que podemos cultivar para alcanzar la tan preciada felicidad:

Diseña tu vida para que te haga sentir feliz. ¿Cuando te acuestas por la noche y recuerdas lo que has hecho ese día, te sientes feliz de haberlo hecho? Los días se pasan volando, lo sabemos. Entre el trabajo, la familia, los estudios y algo de televisión y Facebook, podemos ver cómo se escurren nuestros días sin sentirnos satisfechos del todo. Sí, hemos hecho muchas cosas, ¿pero todo eso ha valido la pena? Personalmente, en ocasiones me pongo a pensar acerca de mi legado. Ya sabes, lo que dejaré en el mundo cuando muera. Cómo me recordarán. Hace muy poco murió Debbie Ford, una autora y psicóloga estadounidense muy conocida. Cientos, miles de personas están posteando mensajes de luto en Facebook y en Twitter. Quizá no era tan famosa como Oprah o Michael Jackson, pero la gente la quería. Mucha gente recuperó sus vidas gracias a sus enseñanzas sobre la adicción. Incluso el Dr. Wayne Dyer se mostró triste por su fallecimiento.

Wayne Dyer Facebook

Así que, claro, esto me hizo preguntarme: ¿pasará lo mismo cuando yo muera? ¿Qué es lo que dejaré en el mundo? ¿Cuántas personas podrán decir que cambiaron sus vidas gracias a mí?

Espero que en algún momento te preguntes lo mismo.

La vida es corta y, aunque creas en las vidas futuras y pasadas (yo sí creo en ellas), ¿para qué perder la preciosa vida que tenemos ahora mismo llenándola de actividades y situaciones que nos hacen infelices?

Diseña una vida que te haga feliz. Cumple con tus obligaciones, pero incluye en tu día a día actividades que, poco a poco, se conviertan en esa trama de experiencias y situaciones que te ayudarán a cerrar los ojos cada noche pensando: “me encanta mi vida”.

Esta es la película El Efecto de la Sombra, de Debbie Ford, que nos muestra cómo los conflictos internos y emociones suprimidas echan a perder cada año la vida de millones de personas.

Evita creencias que empiecen con un “Si yo hiciera…”. Vale, esto va a fastidiar un poco lo de diseñar una vida que nos haga felices. Porque la verdad es que los humanos somos malos prediciendo lo que nos hará felices. ¿La respuesta? Experimentar. No pienses en “si yo hiciera tal o cual cosa sería más feliz” o “…estaría más tranquila”. No lo pienses. Experiméntalo. Y si te es absolutamente imposible hacerlo, entonces busca otra cosa. No hay un sólo camino a la felicidad. Correr hace felices a las personas gracias a las endorfinas que libera el cuerpo cuando corren. Ve y díselo a alguien en silla de ruedas con depresión. NO hay un sólo camino para la felicidad. “Sería más feliz si yo… etcétera, etcétera”. Quizá no.

Hace tiempo me enamoré de un becario de la empresa en la que trabajo. Empezamos a salir juntos. Hace muchísimo tiempo que no tenía novio y había llegado a pensar que sería más feliz el día en que conociera a alguien. ¿Fui más feliz? No. Me equivoqué por completo. Aunque era lindo sentir los cambios hormonales del enamoramiento, pronto descubrí que enamorarme de alguien implicaba también vivir una montaña rusa emocional que no me gustaba. Me equivoqué imaginando que tenerle como pareja significaría ser feliz. Afortunadamente terminó su período de prácticas y volvió a Holanda, y pude volver a mi tranquilidad interior.

¿Has probado a ser feliz con lo que tienes ahora mismo? ¿En la situación en la que estás? ¿Piensas que serías feliz si todo cambiara? Piénsatelo de nuevo, es posible que te equivoques. A veces no son los cambios radicales los que nos darán la paz que deseamos, sino los pequeños hábitos, las pequeñas reflexiones. La compasión. No mil zapatos y cuatro armarios llenos de ropa. No un ascenso. No un novio cachas. A veces lo único que necesitamos para ser felices está dentro de nosotros, respirando a través de nosotros.

Di ‘gracias’ más a menudo. No es que la gente feliz esté agradecida con la vida, lo que ocurre es que la gente agradecida con la vida se siente más feliz. Dar las gracias a menudo es bueno para tu salud, tanto mental como física. Un creciente número de estudios indican que mantener un estado de gratitud puede mejorar tu bienestar físico, emocional y mental. Según un artículo de The New York Times, los adultos más agradecidos tienen más energía, más optimismo, más conexiones sociales y más felicidad que los menos agradecidos. ¿Cómo ser más agradecido y optimista? En una entrevista, Victor Küppers dijo:

“El psiquiatra Luis Rojas Marcos aconseja hacer un ejercicio muy simple: el día que te sientas desanimado, coge un lápiz y escribe veinte cosas fantásticas que tengas en tu vida. No es fácil, ni rápido. Puedes tardar 15 minutos en hacer este ejercicio, pero después de este tiempo pensando en positivo uno ve las cosas de otra manera. Eso no quiere decir que tengamos que aceptarlo todo, no. Uno tiene que ser beligerante ante las injusticias, ambicioso. Pero creo que las preocupaciones nos quitan mucho más tiempo del que deberían. Descartes, al final de su vida, escribió una carta en la que decía: “Mi vida estuvo repleta de preocupaciones, muchas de las cuales jamás sucedieron”.”

Yo, personalmente, mantengo un pequeño cuaderno en el que escribo mensajes de agradecimiento a la vida. Estoy convencido de que el simple gesto de dar gracias al Universo por las bendiciones que vienen y vendrán a tu vida, es un potenciador que nos puede llevar a vivir la vida maravillosa con la que siempre soñamos.

Cómo ser una mujer irresistible

Sé divertida. Se puede ser divertida sin estar afiliada al Club del Chiste:

Ser graciosa no tiene nada que ver con ir contando un chiste tras otro. Una persona graciosa está feliz en su interior y es capaz de utilizar las situaciones con las que se topa para crear algo gracioso casi de la nada.

Si normalmente no eres una persona graciosa, ten en cuenta que esta habilidad se aprende con la práctica y el error; es algo que puede tomar algo de tiempo y siempre habrá alguno que no vea la gracia en tus ocurrencias. No te amargues por esas personas, no encontrarían gracia ni siquiera a este bebé.

Si quieres ser más graciosa, empieza a pensar en positivo. Una persona negativa no suele tener la creatividad necesaria para interpretar situaciones de la forma más graciosa.

Ríete y sonríe con libertad.

Inspírate con personas divertidas. En mi negocio, suelo inspirarme en personas exitosas para “contagiarme” con sus hábitos y forma de ver el mundo. Lo hago porque quiero ser tan exitosa como ellos. Si quieres ser más graciosa, inspírate en personas naturalmente graciosas. Ve películas cómicas, lee libros del Club de la Comedia o ve algunos vídeo en Youtube. Si tienes amigos muy divertidos, pasa más tiempo con ellos.

Vístete bien, pero no te obsesiones por la moda. Vestir bien no es difícil. A la mayoría de mujeres nos encanta comprar ropa y, aunque no esté en nuestros planes gastar mucho dinero, podemos comprar esas prendas básicas que nos ayudarán a tener un armario perfecto con el presupuesto perfecto. Puedes vestirte bien sin tener que ser una chica Vogue.

Sé saludable, pero no te obsesiones por la salud. De la misma manera, está bien ser saludable. Una mujer fuerte y rebosante de vitalidad y salud es más atractiva a los ojos de la mayoría de las personas. Pero no es necesario ser una “rata de gimnasio” ni cambiar el supermercado por el herbolario para las compras del mes. Practica la moderación diaria: ejercicio moderado a diario y come con mucha (muchísima) moderación. Zoe Saldana mantiene esa figura sin dietas estrictas y sin matarse de hambre, sólo moderándose y si un día come de más, al día siguiente come mucho más saludable.

Recuerda que los hombres también son humanos y se equivocan.No hay nada que aleje más a un hombre que una mujer que le critique constantemente. Una de las principales quejas de los hombres es que las mujeres tienden a criticarles constantemente, estar insatisfechas con “todo” lo que hacen, intentan cambiarles (un problema cliché en las relaciones entre hombres y mujeres) y les manipulan para que vivan sus vidas como ellas creen que ellos deberían vivirlas. En definitiva: que llega un momento en el que tienden a comportarse como madres controladoras. ¿Sabes cuál es la diferencia entre una mujer irresistible que ha conseguido al hombre ideal, de una mujer soltera que no consigue a nadie? Una se comporta como una amiga, mientras la otra, como una madre obsesionada por el control. La verdad duele, pero reconocerla te ayudará a mejorar.

Ten instinto maternal. Vale, los hombres se sienten frustrados cuando están cerca de una mujer “madre controladora”. Y aunque no sea todo el tiempo, muy ocasionalmente adoran sentir que tienen al lado una mujer con buen instinto maternal. Saber cómo cuidar a un hombre, mimarlo y hacerle sentir seguro sin quitarse poder una misma es todo un arte que también se puede aprender. Muchas chicas piensan que pierden poder personal cuando cuidan de otra persona y eso no es cierto. La verdad es que ganan en poder personal, en autoestima y en felicidad. Que no te preocupe tratar a un hombre con cariño cuando lo necesita (y, créenos, lo necesita más a menudo de lo que piensas). No significa que te conviertas en su esclava: significa que lo cuides como el regalo que deseabas. Si no… ¿qué haces leyendo un artículo para aprender a ser una mujer irresistible?

Poniendo en práctica todos estos consejos llegarás a ser una mujer irresistible y muchas más personas querrán estar a tu alrededor.

¿Qué otros consejos tendrías para las mujeres que desean sentirse mucho más guapas, seguras e irresistiblemente felices?

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