Cómo tener un cabello saludable con Aloe vera

Un cabello saludable es aquel que luce fuerte, brillante y abundante, sin exceso de grasa y libre de caspa. A veces saturamos nuestro cuero cabelludo con infinidad de químicos que al final lo vuelven débil y opaco, la mejor solución es optar por productos naturales. La planta de Aloe vera conocida en varios lugares como sábila, es muy utilizada en el mundo de la belleza por sus múltiples beneficios.

Contiene vitaminas, aminoácidos, proteínas, minerales y oligoelementos beneficiosos para nuestra salud. La puedes sembrar en un matero mediano y utilizar la hoja más grande (en el inferior de la plata) cada quince días, para extraer el gel del aloe. La planta no necesita mucha agua y crecerán con el tiempo hojas nuevas en la parte superior de la misma.

Logramos un cabello saludable con Aloe vera, porque ayuda a mantenerlo limpio e hidratado, revitalizando los tejidos sanos. Las sustancias del aloe tienen una composición química similar a la de la queratina, que es la proteína esencial del cabello, por lo que lo rejuvenece proporcionándole sus mismos nutrientes. El resultado es un cabello más elástico y flexible y, por lo tanto, menos quebradizo. Además combate la caspa y previene su reaparición. Como ayuda a la irrigación sanguínea que tanto necesitan los folículos capilares, logra frenar su caía.

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Champú de aloe vera

Luego de cortar la hoja, ábrela a lo largo y con una cuchara plástica extrae su gel. Mezcla partes iguales de champú, preferiblemente que sea de PH neutro, y el gel del aloe. Aplica en el cabello como de costumbre y enjuaga con abundante agua fría. Guarda el resto en la nevera para que no se dañe, su duración es de tres meses aproximadamente.

Máscara de aloe vera

Para una máxima hidratación, realiza una mascarilla para el cabello cada quince días. Mezcla gel de aloe vera con una cucharada de aceite de oliva, aplica de medios a puntas y retira con champú a los 20 minutos de aplicado.

Cómo cuidar tu piel tras salir de la piscina

Con el verano ya encima, la mayor parte de las piscinas de la Península están abiertas, y las temperaturas por fin acompañan, por lo que es hora de refrescarnos dándonos un buen baño.

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Las piscinas tienen cloro, entre otros componentes químicos, los cuales no son nada beneficiosos para nuestra piel, por lo que al acabar el día hay que seguir una serie de pasos para que la piel quede perfecta.

Empezando por la cara, lo recomendable es usar un gel limpiador, que elimine el exceso de grasa producto del uso de protectores solares, que suelen dejar una capa de grasa sobre nuestra piel.

Si seguimos por el resto del cuerpo, lo primero es darse una ducha, ya que el cloro permanece en nuestra piel tras salir del agua. Seguro que es visible en forma de una capa blanca, que se elimina con la ducha. Como en verano hay que ducharse a menudo, lo mejor es usar un jabón de ph neutro para no castigar la piel en exceso.

Después de salir de la ducha toca hidratar la piel, con una buena crema que tenga vitaminas, y algunos compuestos que ayudan a tener una buena hidratación, como por ejemplo el ácido hialurónico.

Si te has quemado, después de hidratar la piel es hora de solucionar la irritación, y para ello nada mejor que una buena loción after sun, o gel de aloe vera. Ambos productos refrescarán y ayudarán a que las quemaduras cicatricen antes, aunque yo te recomiendo el aloe vera, y más si es puro, ya que es un producto natural al 100%.

Si sigues estos pasos después de un día de piscina, tu piel no notará nada. Eso sí, protégela del sol todo lo que puedas, ya que los rayos solares son uno de los principales factores de envejecimiento, algo que se evita con una simple crema solar de factor alto.

¿Te has quemado con los primeros rayos de sol? El Aloe Vera es la solución

Todas conocemos la importancia de protegernos de los rayos del sol, tanto para evitar enfermedades graves como el melanoma, como para evitar que el sol deshidrate y envejezca nuestra piel de forma prematura.

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Aún así, es posible que os hayáis descuidado, debido a que el verano ha llegado de golpe este verano. De esta forma, alguna de vosotras seguro que se ha quemado el cuello o los brazos, que suelen ser las zonas más expuestas.

Una vez que el daño está hecho, es hora de paliar las molestias, que vienen en forma de picos y escozor en toda la zona. ¿Cómo paliar los síntomas? Lo mejor es hacerlo de una forma natural y económica, con la planta del Aloe vera.

Esta es una planta que se ha hecho muy popular y que podemos tener en casa para estas situaciones, pero que tiene muchos usos. Se cultiva de forma muy sencilla, y sólo hay que tener cuidado para no exponerla a temperaturas bajas.

Si le ponéis una maceta grande, la planta se hace enorme, y llega a parecer más un pequeño arbusto que una planta. Con esto quiero decir que no es una planta difícil de cultivar.

Una ver terminada la clase de jardinería, para aliviar nuestras quemaduras tenemos que hacer lo siguiente. Supongo que ya tenéis la planta, así que arrancáis una hoja o penca.

La peláis, y con una cuchara o un cuchillo sacáis la pulpa, que es como un gel de color blanco. Esto es lo que tenéis que aplicaros en la quemadura, y al instante notareis una sensación de alivio y frescor.

Una penca tiene mucho gel, por lo que para conservarlo lo podéis guardar en un túper en el frigorífico, para ir aplicándolo poco a poco a medida que lo necesitéis.

Para terminar, si no tienes una planta de Aloe vera te recomiendo que la compres, ya que su pulpa tienen muchísimos usos en cosmética.