Guía para identificar tu tipo de cabello y sus cuidados

A veces nos aplicamos cualquier champú que no tenga una función específica o un acondicionador que simplemente no cubre nuestras necesidades según el tipo de cabello. Mostrar un pelo brillante y saludable no es difícil si tienes conciencia de cuál es tu tipo de cabello y sus cuidados. Para saber cuál es tu tipo debes fijarte en tres aspectos esenciales. Primero observar si tu pelo es liso o rizado, luego conocer su textura es decir, si tus cabellos son finos o gruesos. Y tercero tomar en cuenta si el estado es seco o graso. Factores como las hormonas, los tratamientos capilares agresivos, el estrés o la excesiva exposición al sol pueden alterar su estado.

¿Qué tipo de cabello tengo?

Cada uno se comporta de un modo diferente,le favorecen más ciertos peinados y necesita unos cuidados específicos para que se mantenga sano y fuerte. A continuación los tipos de cabello y sus cuidados.

Cabello liso

Este tipo de cabello es suave y brillante, porque la cutícula que lo recubre se extiende de forma plana, reflejando la luz. Puede parecer ondulado cuando está húmedo pero se alisa al secarse. El pelo liso se presta a los recogidos de todo tipo y a las melenas cortas desflecadas. No utilices rizadoras porque al cabo de pocas horas, tienden a caerse los rizos. Para sacarle el mayor partido al brillo natural de este cabello, aplícate regularmente un tratamiento acondicionador con aceite caliente.

Cabello rizado

El cabello rizado tiene mucho cuerpo. Cuanto más corto se lleva, toma más volumen; y si se deja crecer se alisa un poco. Cada pelo por separado tiene una forma de “S” y, aunque se alisa cuando está mojado, recupera el rizo natural al secarse. Como este tipo de cabello tiene mucho volumen naturalmente, lo mejor es no llevarlo tan corto para que puedas manejarlo. Como necesita mucha hidratación, utiliza cremas hidratantes de aceite de Karité o coco y una crema para peinar que controle el frizz.

Cabello ondulado

Este cabello cae suavemente desde las raíces, formando ondas amplias que resultan más evidentes si se lleva largo. Al igual que el cabello rizado, cada pelo tiene forma de S pero más suave. Es muy moldeable, si lo peinas cuando está húmedo puede alisarse y se ondula más al dejarlo secar de manera natural. Responde muy bien a cualquier técnica de peluquería. Puedes reforzar las ondas naturales con una crema potenciadora de rizos, y si prefieres el cabello liso, aplica suero alisador con protector de calor antes del secado.

Cabello fino

tipo de cabello sus y cuidados 2

Tiende a tener un aspecto lacio y a parecer falto de vida tras el lavado, y la aplicación excesiva de productos para el cabello. Aunque sea fino por naturaleza, algunos tratamientos químicos como los tintes y los productos para permanentes pueden darle más cuerpo. A los cabellos finos les va muy bien las medias melenas con cortes a capas o despuntados. Hazla más atractiva con un voluminizador en forma de espuma.

Cabello grueso

Tiene un diámetro mayor que otros tipos de pelo y también más cuerpo. Puede dar la sensación de aspereza y, si está muy seco o dañado, puede tener aspecto de alambre. Las formas muy estructuradas y los cortes largos y ondulados van bien a los cabellos gruesos; pero si están demasiado cortos, pueden ponerse de punta. Las mascarillas acondicionadoras suavizan el cabello grueso y facilitan su peinado.

Cabello seco

Si lo dejas secar de forma natural, el cabello seco puede parecer frágil al tacto y falto de vida; las puntas pueden tener aspecto lanudo o pajizo. Lava y acondiciona tu pelo con productos suaves para cabellos secos, y aplícate una vez a la semana una mascarilla capilar que lo hidrate a profundidad. El aceite de coco o aguacate también le aportará brillo natural al cabello seco.

Cabello graso

El cabello graso es el que presenta un aspecto grasiento y caspa en las raíces, aunque las puntas parezcan resecas. Esto puede deberse a factores como el estrés o el hábito de lavarlo y cepillarlo a menudo, pero también puede ser un factor genético. Utiliza un champú suave que no deje residuos y un acondicionador ligero solo para las puntas. Evita los productos que tienen silicona o aceites, pues se quedan adheridos al cabello, dándole un aspecto sucio. No lo laves a diario porque maltratarás el cabello, hazlo al menos cada dos o tres días.

Cómo hacer pomada casera para el cabello

La pomada es un producto que se usa para moldear y manipular el cabello de forma simple. Esta es la mejor solución para domar los cabellos más desordenados y para darle textura a las puntas. También se puede usar para aplacar los lados del cabello y levantar la parte de arriba si quieres un aspecto más rockero.

pomada casera

La pomada es perfecta para usarla en cabellos cortos tanto en hombre como en mujeres. Si tienes el cabello largo te vendrá bien para eliminar el frizz o darle forma al flequillo.

Aunque la puedes comprar en sitios de belleza o donde vendan productos para estilistas, también puedes hacer una casa con productos naturales. Te llevará más o menos una hora en tenerla lista y quedará perfecta para domar tu cabello y darle la forma que más te guste.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de cera de abejas. Para medirla puedes rallarla, es más simple.
  • 8 cucharaditas de aceite de canola, de oliva o de coco. Escoge el que tengas o el que más te guste por su olor.
  • 2 cucharadas de glicerina vegetal.
  • Aceites esenciales del olor que más te guste.
  • Un frasco con tapa o una lata tapada. Usa algo reciclado.

Preparación

Calienta la cera de abejas a baño maría, es decir, una olla con agua hirviendo que esté colocada en el calor y luego pon encima un envase de metal donde irá la cera de abejas. Este segundo envase no debe tocar el agua, solo recibir el vapor. Mezcla bien y deja que se derrita. Al finalizar espera que se enfría completamente, que esté a temperatura ambiente.

Saca la mezcla y coloca en una licuadora, añade la glicerina, los aceites esenciales, el aceite vegetal y procesa hasta que obtengas una consistencia un poco suave. Pasa todo al contenedor que has escogido y tapa. Mantén en un lugar que esté fresco.